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ESCRITOS DEL AUTOR

Libro:

La Teoría de los Senergicones

 Aspectos Psico-Sociológicos del Subdesarrollo Económico

Dedicatoria Prólogo y Capítulo 19 de La Teoría de los Senergicones


Libro:

La Teoría de la Distribución Óptima del Ingreso

 

La Teoría de la Distribución Óptima del Ingreso puede ser bajada de este lugar a partir de los siguientes tres documentos:

1 Teoría de la Distribución Óptima del Ingreso Instrucciones y Resumen

2 Teoría de la Distribución Óptima del Ingreso (Capítulos 9 al 16 y 20)

3 Teoría de la Distribución Óptima del Ingreso (Libro completo)

Documento 3 requiere número clave para ser abierto. Ver instrucciones en documento 1.


La traducción en el idioma inglés de La Teoría de los Senergicones puede ser bajada de este lugar a partir de los siguientes tres documentos:

1 Teoría Senergicones Instrucciones (Español)

2 Teoría Senergicones Capítulos 1 al 11 (Ingles)

3 Teoría Senergicones Capítulos 12 al 19 (Ingles)


Documento 3 requiere número clave para ser abierto. Ver instrucciones en documento 1.

Los documentos 1, 2 y 3 de la Teoría de la Distribución Óptima del Ingreso, así como los documentos 1, 2 y 3 de la Teoría de los Senergicones se abren con el programa Adobe Acrobat, el cual es gratis.  Para adquirir Acrobat Reader v4.05 debe ir al sitio de Adobe

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19.4 UN INDICE DE ACULTURACIÓN SENCILLO Y FÁCIL DE ESTIMAR BASADO EN LA CONDUCTA MANIFIESTA


La conducta manifiesta de los individuo constituye un reflejo de los senergicones que la generaron y por ende de los valores que activaron esos senergicones. Por lo tanto, la conducta ante la presencia de un objeto valorizado puede utilizarse como índice indirecto de la presencia de un senergi-cón activado, asi como de su intensidad. En conse-cuencia, sirve para inferir quién tiene instalado determinado valor y quién no, asi como inferir la intensidad con que se activa el senergicón (importancia asignada al valor).


En la elaboración de un índice de acultura-ción que se correlacione con el desarrollo, nos inte-resa medir el apego de los individuos a las normas sociales que definen los valores básicos de la socie-dad. La forma más fácil de medir este apego de los individuos a los valores culturales (actitudes) es a través de observar la frecuencia con que se violan. Es de esperarse que esta variable (frecuencia con que se viola una norma social FVNS) esté altamente correlacionada con la proporción P de la instalación del valor correspondiente y con la intensidad del senergicón activado. En consecuencia, es de esperarse que esté correlacionado con la presencia o ausencia del senergicón que controla esa conducta, asi como de su intensidad.


Como se trata de un índice indirecto, puede haber un margen de error en esta medición. Cuando el individuo viola la norma, no necesariamente sig-nifica que no tiene el valor instalado y que no se activo en él el senergicón vergüenza con cierta intensidad. Ese resultado conductual puede ser la consecuencia de otros objetos relacionados con el objeto original y de otros senergicones activados por estos, que actúan en sentido contrario. Es decir, este resultado puede ser consecuencia de la diferencia entre una actitud simple y una actitud compleja, según vimos en el Capítulo 13. Sólo la medición o registro directo del estado emotivo activado ante un objeto (vergüenza) será el mejor índice de si la valoración del objeto esta instalada y de su intensi-dad (importancia), en consecuencia, de si el indivi-duo responde o no ante el valor o norma social en cuestión. No obstante, mientras no se hayan desa-rrollado los instrumentos científicos suficiente-mente refinados como para medir la presencia de un senergicón de manera inequívoca, precisa y fácil, no tenemos más remedio que adoptar algunas solucio-nes prácticas. En consecuencia, en ausencia de otras alternativas, la conducta manifiesta sobre la frecuencia con que se viola una norma social puede ser el mejor índice de aculturación que podemos obtener en este momento histórico sobre esa norma social.


Un Indice de Aculturación Sencillo Sobre la Norma "No Robar" La estimación del índice de aculturación sobre el valor "Robar es Malo" se podría realizar del siguiente modo:


Se toma una muestra al azar de la pobla-ción que sea representativa de la misma. Luego se somete a cada individuo a una situación en la que sean expuestos a la tentación de robarse cierta canti-dad de dinero, digamos $100. Se registra el número de personas que cedieron a la tentación y se deter-mina que proporción constituyen de la muestra. Este será un estimado de la proporción de indivi-duos en la población que no tienen el valor insta-lado de que robar es malo o que, de tenerlo insta-lado, no genera un senergicón suficientemente intenso (importancia del valor) como para contra-rrestar la tentación que producen $100.


La situación experimental a la que se someta cada individuo en la muestra debe ser cuida-dosamente establecida de manera que resulte creíble para el individuo y, en consecuencia, su actuación sea natural. Es decir, lo que realmente hubiese hecho bajo una situación similar que no fuese expe-rimental. Lo mismo se puede hacer para otros valores sociales que se consideren importantes en la construcción de un índice de aculturación.


El diseño experimental que se elija para confeccionar un índice de aculturación como el sugerido hacia la norma social "no robar" debe con-siderar el que pueda ser aplicado bajo similares cir-cunstancias en los distintos países, de forma tal, que sus resultados o estadística nacional obtenida sea comparable de país a país. A tono con esto un diseño fácil y económico de aplicar sería el siguiente:


Se escoge por medio de una técnica de muestreo adecuada, la muestra de individuos cuyas actitudes deben ser representativas de la población. La muestra debe contener una proporción de perso-nas con un mismo nivel económico, de manera que el nivel de tentación al que son sometidos sea igual para todos. No es lo mismo $100 para una persona pobre que para una persona rica. Se pueden hacer tres muestras, una de clase alta, otra de clase media, y otra de clase pobre y generar con ello tres índices de aculturación. Uno para cada estrato social. Una vez determinada la muestra o las muestras se procede a localizar sus direcciones.


Cuando la persona no esté en la casa o cuando no esté mirando, alguien disfrazado de car-tero colocará en su buzón de correspondencia una carta con el nombre y la dirección de otra persona. El hecho debe parecer un error del cartero. La carta debe contener, $10, $15 o $20 dólares en efectivo con el siguiente texto:

Querido hijo:

Espero que te encuentres bien. Ahí te mando los $10 que me pedistes para comprar el libro de la clase de química que estas cogiendo. Espero que te alcance.

Te quiere mucho

Juana del pueblo

La carta debe contener la dirección y telé-fono de la mamá y esta debe ser cercana, de manera que no cueste mucho devolver la carta por correo o llamar directamente a la persona. La dirección y teléfono, naturalmente, será la que elija el investi-gador para determinar la proporción de los que devolvieron el dinero vs. los que no.


Obsérvese que en este contexto el objeto "madre que ayuda a su hijo" y "estudiante que lucha por obtener una educación con grandes sacrificios" son objetos valorizados en sí que activan senergico-nes contrapuestos al acto de robar. Si las valoriza-ciones de estos objetos son las mismas en todos los países, las proporciones de los que violaron la norma en cada país son comparables. De lo contra-rio no sería así.


Un segundo diseño experimental que corri-giera esta situación sería el siguiente: una carta similar se puede escribir, pero esta vez el remitente ser una agencia de ayuda gubernamental o una agen-cia privada con fines no pecuniarios que hace como que le envía una ayuda de asistencia a una persona. La misma deberá tener en el sobre un mensaje que diga: "en caso de error favor de devolver su conte-nido en el sobre predirigido y prepagado que se encuentra en su interior". Por supuesto, la direc-ción predirigida sería la del investigador. Obsérvese que con este segundo diseño experimental se elimi-nan los dos objetos valorizados "madre que ayuda a su hijo" y "estudiante que lucha por obtener una educación con grandes sacrificios". De esa manera se elimina el efecto en sentido contrario que los senergicones activados por estos objetos puedan producir sobre la conducta del individuo en términos de su decisión de robar o no.


Por este medio se procura que sólo haya dos senergicones determinando la conducta del indi-viduo: el senergicón que produce la tentación o deseo de robarse el dinero y el senergicón que evita que se robe el dinero. Es de observarse que el senergicón que evita que se robe el dinero en este caso es el de la ansiedad dado por la compulsión. Es decir, de las tres dimensiones de la actitud trico-tómica ante el objeto abstracto o norma social "no robar", la que tiene que ver con la violación de la norma social ante si mismo, aunque no haya gente mirando, es regulada por la compulsión (ver Capítulo 14). Es de esperarse que las personas que tengan este valor instalado y que, en consecuencia, se active en ellos el senergicón compulsivo, termi-nen devolviendo el dinero a la señora de la carta o a la agencia gubernamental o privada en cuestión.


La cantidad de $10 en vez de $100 se debe a lo costoso que resultaría el experimento. Una forma de abaratar el costo del experimento sería que la carta de la agencia con ayuda gubernamental tuviera un vale por $100 en vez de dinero en efec-tivo. En este tercer diseño la carta deberá decir que el vale se puede hacer efectivo en la dirección que se le ofrece. Por supuesto, la dirección será la que escoja el investigador para registrar la proporción de individuos que se presenten a cobrar el vale. Puesto que estarían asumiendo una falsa representación, el investigador no tendrá dificultades cuando le diga que no le puede honrar el vale debido a que él no es la persona correcta hacia la cual está dirigido el vale. Por la misma razón de que el individuo esta-ría actuando deshonestamente resulta una postura ética de parte del investigador el averiguar quién actúa deshonestamente y decírselo. De esta manera se estaría tratando de inculcarle el valor al que no lo tiene. Además, esto abarataría considerablemente el costo del experimento.


Obsérvese que en este tercer diseño el indi-viduo estaría reaccionando a dos objetos abstractos o normas sociales a la vez: "no robar" y "no men-tir". Al asumir una falsa representación estará min-tiendo. En este caso, el senergicón activado es la suma del efecto del enfrentamiento con ambos obje-tos. Estarían inseparablemente mezclados ambos efectos y, en consecuencia, imposible de determinar qué magnitud del efecto corresponde a qué objeto. Se trata de una actitud compleja. Lo ideal sería desarrollar un diseño experimental en donde se aísle el efecto de cada senergicón sobre la conducta, de manera que se pueda constatar si tiene uno o los dos valores instalados. En el segundo diseño experi-mental (donde se le manda a la persona dinero en efectivo con la idea de que lo devuelva si es que tiene el valor de que robar es malo) se logra aislar un efecto del otro, pero se requieren los fondos necesarios ya que es muy costoso.


Como se puede ver, cada nuevo diseño experimental que se genera con el objeto de aislar un efecto o variable, introduce a su vez un nuevo problema.


Es de observarse que en este tercer diseño el senergicón que controla la conducta no es el de la ansiedad, sino el de la vergüenza. Es decir, de las tres dimensiones de la actitud tricotómica ante los objetos abstractos o normas sociales "no robar" o "no mentir" la que tiene que ver con la violación de la norma social delante de los demás, es regulada por la emoción vergüenza (ver Capítulo 14). Es de esperarse que las personas que tiene este valor insta-lado y que, en consecuencia, se activen en ellos el senergicón vergüenza, terminen no yendo a reclamar el que se les haga efectivo el vale.


Obsérvese además que el individuo puede tener un valor instalado con respecto a una dimen-sión, por ejemplo, robar o mentir delante de la gente (vergüenza) y no tenerlo en otra dimensión, por ejemplo, robar o mentir aunque no haya gente mirando (ansiedad). Por lo tanto, puede que no robe ni mienta en el primer caso si tiene que hacerlo delante de la gente, pero que sí lo haga en el segundo caso si no hay gente mirando. Es por eso que un buen índice de aculturación debería determi-nar la proporción de individuos con el valor insta-lado en cada dimensión.


Como hemos señalado, este tercer diseño experimental tiene dos inconvenientes: en primer lugar, no se puede medir el efecto por separado, sobre la conducta del individuo, de los dos senergi-cones activados por los dos objetos abstractos "mentir" y "robar" delante de la gente y, en segundo lugar, sólo se estaría considerando la dimensión de la conducta controlada por el senergicón vergüenza. Veamos cómo resolver este último inconveniente.


Si quisiéramos conseguir que el senergicón que estuviera controlando la conducta fuera el com-pulsivo "ansiedad" se podría lograr con una pequeña variante en el diseño experimental. Esto se consi-gue mandando el dinero por correo en vez de hacer que el sujeto tenga que ir a buscarlo personalmente.


Obsérvese que puesto que en este cuarto diseño se dice que el bono sería mandado por correo, el senergicón que controla esta conducta será nue-vamente el compulsivo dado por la ansiedad, debido a que se trataría de la conducta o violación de la norma social ante si mismo y no de la conducta o violación de la norma social ante los demás. Adviértase, pues, cómo con leves cambios en el diseño experimental se puede aislar una dimensión de otra.


En cuanto al primer inconveniente se puede aislar una actitud simple de una compleja, si se cambia el experimento mandando el dinero en efectivo en vez de un vale, tal y como se hizo en el segundo diseño experimental. De esa manera el objeto o norma social enfrentado sería el de robar nada más y no robar y mentir juntos.


Como ya señaláramos, en el caso de que los fondos económicos para obtener las mediciones sean escasos, se debe optar por diseñar un experi-mento con un vale en vez de dinero en efectivo. Este es el caso que corresponde al tercer diseño experimental. En tal caso es necesario presentarle al sujeto en el experimento una historia que parezca real y convincente. Por ejemplo, algún tipo de ayuda otorgada a familias con muchos hijos. EL diseño sería el siguiente:


Una vez se escoge la muestra o las muestras y se determinen las direcciones, así como el número de hijos de cada persona, entonces la agencia de ayuda ficticia le enviará una carta diciéndole que si su número de hijos es mayor de _____ , podría tener derecho a un bono de ayuda económica de $100. El número de hijos indicados deberá ser mayor que el que el individuo realmente tiene. La carta deberá tener una hoja o tarjeta con un blanco, en donde la persona indique el número de hijos que tiene. Deberá devolver la información a la dirección indicada en la carta. Esta dirección será la del investigador.
La carta podría indicar que si el número de hijos es, por ejemplo, 7 se tiene derecho a una bonificación de $80, si es 8, $90 y si es 9 o más, $100.


Este mismo experimento podría hacerse con cualquier otra variable diferente del número de hijos, como por ejemplo, podría ser el ingreso sala-rial del individuo. Si es menor de cierta cantidad, entonces sería acreedor a un bono de ayuda, etc.. En este último caso no podría ser aplicado a individuos de clase alta pues perdería credibilidad.
La carta a emplearse podría contener el siguiente texto:
 


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